Bandera de la paz


Una gran mayoría de la población mundial y en general todos aquellos que ya han encontrado su sendero espiritual, desean fervientemente que la Paz reine en toda la Tierra. Pero muchos de nosotros no somos concientes de que nuestros pensamientos desarmónicos, depresiones, resentimientos, angustias y falta de perdón son, en parte causantes de la frecuencia vibratoria deagresividad y polución mental en la que se encuentra nuestro planeta.

Por eso resulta de gran interés que realicemos un examen de conciencia para saber que puede convertirnos en seres culpables de guerra. El triángulo prodigioso del símbolo arcano de la Bandera de la Paz, puede ayudar a detectar los síntomas de este estado.

La Bandera de la Paz tiene en su logo uno de los símbolos más poderoso y de más profundo significado tanto esotérico como exotérico. Los que sólo están capacitados para ver la forma externa de los símbolos, la Bandera de la Paz representa un mensaje estático. Esta percepción refleja en buena medida el hecho de estar anclado en los aspectos materiales de la vida de quien la contempla. Esta interpretación se ajusta también a la de las personas que no tienen la capacidad de comprender la urgente necesidad que existe entre todos los habitantes del planeta Tierra de vibrar en la misma frecuencia de amor, tolerancia y respeto.

Pero, afortunadamente, hoy también existe en el mundo un gran movimiento espiritual de hombres y mujeres de la Nueva Era que no se conforman únicamente con lo que ven o tocan, o con las posesiones materiales. Ellos han decidido hacer realidad el precepto de Delfos: ”Hombre, conócete a ti mismo”, y en su diario vivir expresan en todos los ámbitos el deseo de conocerse más profundamente, y tras limpiarse del odio, la cólera, el resentimiento y el miedo, ”alcanzan” el contacto con su ser interno. Este tipo de personas comprenden el aspecto esotérico de los mensajes que nos están siendo trasmitidos a través de los símbolos y entienden que la Bandera de la Paz es un símbolo viviente aglutinador de voluntades, pensamientos, esfuerzos y acciones.

La Bandera de la Paz es un símbolo universal que representa la unidad en la diversidad. Tres esferas rojas sintetizando a todas las artes, todas las ciencias y todas las religiones, el círculo que las rodea, también rojo, representa la unidad de la cultura humana viviendo en un tiempo común. El color rojo representa el color de la sangre, mientras que el blanco del fondo representa la verdad universal. Este símbolo representa un profundo entendimiento de la naturaleza ‘trina’ de la existencia; y para los propósitos de la Bandera de la Paz, Roerich describió los tres puntos como los el círculo como la totalidad de la cultura, conteniendo los tres puntos representando la Religión, el Arte y la Ciencia, como aspectos de la Cultura. También lo describió como las realizaciones de la humanidad en el Pasado, Presente y Futuro, dentro del círculo de la Eternidad. Ambas interpretaciones representan una síntesis de la vida, que es un verdadero y justo principio rector.

La Bandera de la Paz es un Símbolo Universal, que representa la Unidad en la Diversidad, para lograr un mundo mejor, auspiciando el respeto a todas las creencias.


Fue aceptada unánimemente por todos los países de América, el 15 de Abril de 1935 en la Casa Blanca en Washington, firmándose el Pacto Roerich de la Paz, con el objetivo de preservar el acervo cultural de la humanidad. El evento fue presidido por el entonces Presidente de los EEUU, Franklin D. Roosvelt, quien refiriéndose al Pacto, dijo que contenía una gran profundidad, que iba más allá de las palabras. En 1937 el Pacto Roerich fue ratificado por todos los países que integraban la Liga de las Naciones, precursora de las Naciones Unidas.

El símbolo Arcano ha sido utilizado en una variedad de sistemas filosóficos y religiosos, y existido desde tiempos inmemoriales, encontrándose alrededor del mundo. El ejemplo más antiguo conocido, aparece en el período paleolítico, en unas piedras en Mongolia hace más de 9000 años. En más antiguo de los símbolos indios: 'Chintamani', el signo de la felicidad, se compone de este símbolo. Uno puede también encontrarlo en el Templo del Cielo en Pekín; en los Tres Tesoros del Tibet; sobre el peto del Cristo en la famosa pintura de Memling; en la Virgen de Estrasburgo; sobre los escudos de los Cruzados; y sobre el escudo de armas de los templarios. Puede apreciarse en las hojas de las famosas espadas caucáseas conocidas como «Gurda».

Es llamativo ver el símbolo sobre los estandartes budistas y puede apreciarse en las obras de los antiguos pintores españoles y de Ticiano; en íconos antiguos; en numerosas catedrales e iglesias europeas; en antigüedades etíopes y cópticas, en aros tibetanos, en todos los países de los Himalayas y en la cerámicas del período neolítico. Puede encontrarse en las imágenes de Gessar Khan y Rigden Jyepo; en el «Tamga» de Tamerlan y en el escudo de armas de los Papas. Se puede apreciar en el ícono antiguo de San Nicolás en Bari y en el de San Sergio y de la Sagrada Trinidad. Puede encontrarse en el escudo de armas de la ciudad de Samarkand, en las montañas de Mongolia, sobre los ornamentos de los petos de Lahul, Ladak. El mismo signo esta estampado también en los corceles mongoleses.


Nada, entonces, podría ser más apropiado para unir a todas las razas que este símbolo, el cual no es un mero adorno sino un signo que lleva en sí un gran significado. Según lo expresado, ha existido por periodos de tiempo indeterminados y se puede encontrar a lo largo de todo el mundo. Nadie por tanto, puede pretender que pertenece a ninguna tradición, religión o cultura en particular: representa la evolución de la conciencia en todas sus facetas variadas.

Por la universalidad y antiguedad que presenta este símbolo, N. Roerich pensó que no habría uno más apropiado para la Bandera de la Paz, ya que une a todas las culturas y a todos los pueblos del mundo. Cuando se trata de defenderlos tesoros del mundo, no se podría escoger un mejor símbolo, puesto que es universal, de una antigüedad indescifrable, y carga con un significado que puede encontrar eco en todo corazón humano.

Si bien la Bandera de la Paz fue creada por el artista Nicolás Roerich en la década de 1920, fue introducida oficialmente a través del Pacto Roerich, firmado en 1935 por veintiún países de América, con el fin de proteger y respetar los monumentos, tesoros y espacios artísticos y culturales tanto en tiempo de guerra como de paz.

Ha existido por períodos de tiempo indeterminados y se puede encontrar a lo largo de todo el mundo. Nadie por tanto puede pretender que pertenece a ninguna secta, confesión o tradición en particular: representa la evolución de la conciencia en todas sus facetas variadas.

En el presente, y luego de la segunda guerra mundial, su significado cobra otro valor, preservando el Derecho Universal de elección de los Pueblos de la Tierra a vivir en Paz, y los valores humanos que ayudaran a conservar la vida misma de nuestro Planeta.

Cuando se trata de defender los tesoros del mundo, no se podría escoger un mejor símbolo, puesto que es universal, de una antigüedad indescifrable, y carga con un significado que debe encontrar eco en todo corazón.




La bandera internacional de la paz y sus diferentes enfoques


Durante los últimos años, el símbolo de la Bandera de la Paz ha atraído la atención, no solamente de personalidades en el mundo cultural, filosófico y espiritual, sino que también ha sido objeto de investigación por parte de relevantes científicos en distintos países.

Miembros de la NASA en Estados Unidos, públicamente ante los medios masivos de comunicación, señalan al símbolo de la Bandera de la Paz como la forma en que comienza una galaxia, diciendo: “Una galaxia se inicia con tres explosiones simultaneas dentro de un campo gravitatorio”.

Pero mientras algunos científicos relacionan el Logo con el principio de la vida, otros se interesan por la relación que tiene el Símbolo con el campo magnético del hombre y su relación con la medicina.

La Universidad de Ciencias de San Petersburgo (Rusia) está estudiando minuciosamente la herencia científica del ilustre iniciador de la Bandera de la Paz: Nicholas Roerich (1874 – 1947). Él comprendía perfectamente la enorme potencialidad del Símbolo que escogió para unir en su diversidad a toda la humanidad en uno de sus más elevados valores: LA PAZ.

Roerich pensó que por su gran universalidad y por el hecho que había sido utilizado en distintas épocas de la historia siempre con un sentido positivo y siempre asociado con los más altos valores de los grupos sociales, era el símbolo idóneo para la Bandera de la Paz, con la seguridad de que ayudaría a lograr tan anhelada Unidad en la Diversidad de todos los seres humanos.

Diferentes culturas respetan y hasta reverencian este símbolo de las tres esferas, que en su más profunda interpretación constituye la Trinidad o Tríada.



Para los Tibetanos representa “El disolvedor de la oscuridad”, pues donde hay luz no puede existir la oscuridad. En la India es conocido como “Chintamani” o símbolo de la felicidad, pués solo cuando se logra la Paz interior es cuando podemos ser verdaderamente felices.



Para la cultura Maya en América, el símbolo significa: “Hincan – Inkaten – Uchagen” que significa: “Quiero, puedo y lo hago”.



Para la religión Budista es un símbolo muy respetado, pues es la representación del Padre, Madre e hijo. Su Santidad el XIV Dalai Lama del Tibet, lo ha incluido algunas veces en la iniciación del Kalachakra.

En la Iglesia Católica se les relaciona con el símbolo de las tres esferas de la Bandera de la Paz. A San Nicolás se le representa en los iconos Rusos con el emblema en el corazón y en ocasiones en la mano izquierda, lo mismo que a San Sergio (Rodoneshki).

En las imágenes de la Virgen María colocan tres esferas a sus pies: El famoso pintor Memling, en su tríptico sobre la vida y la muerte, coloca al logo de la Bandera de la Paz en el pecho de Jesucristo. Es pues este símbolo, profundamente respetado por las culturas y religiones induciéndonos a la comprensión de Dios.

La medicina tradicional China explica que las tres esferas del diseño escogido por Nicholas Roerich para la Bandera de la Paz se encuentra el campo electromagnético o aura de los hombres. Conforme su ser comienza a evolucionar espiritualmente y logra elevar su frecuencia vibratoria, estas tres esferas magnéticas se unen en la “corona” de su cabeza, por encima de lo que ellos llaman meridiano número 24 y así se conforma el Símbolo de la Bandera. Al tomar conciencia de ello y armonizar sus pensamientos, palabras y acciones, el hombre se integra entonándose con la frecuencia dentro del círculo. Esta vibración elevada está en resonancia con aquellos seres que están capacitados para contribuir con sus acciones a la Paz del Planeta, respetando así la armonía del Universo. Solamente aquellos que logren sintonizar con la frecuencia vibratoria dentro del círculo, podrán contactar con las metas elevadas de la Gran Jerarquía, logrando que el logo sea, efectivamente, el símbolo de la armonía entre el cielo y la tierra, el Cosmos Prístino y el número 9 o espíritu divino que abrace a la Humanidad para darle la Paz, Armonía y Felicidad.


La Ley del Triángulo


Como bien es sabido, los humanos estamos regidos tanto por las Leyes del plano terrenal como por las Leyes Cósmicas. En este sentido, es necesario comprender que para lograr la realización de cualquier meta es indispensable actuar en concordancia con una de las más importantes Leyes Cósmicas: la Ley del triángulo.

Para lograr la Paz en el individuo y luego en la colectividad es necesario trabajar en armonía con esta Ley. Es así, como cada día se deben vivir las tres esferas del Logo de la Bandera de la Paz con pensamientos positivos, palabras armoniosas y acciones constructivas. la forma en que cada uno de nosotros puede convertirse en una Bandera de la Paz viviente se resume en los siguientes tres pasos:

1. la esfera del pensamiento. Prestar mucha atención a nuestros pensamientos. Si estamos conscientes de que los pensamientos son patrones de electrones pondremos más cuidado en nuestra creación mental. Y si en este ejercicio descubrimos algunos pensamientos negativos, debemos proceder a sustituirlos por pensamientos de armonía y amor: primero hacia nosotros mismos y después hacia los demás.

El Precepto:”Ama a tu prójimo, como a ti mismo”, nos dice claramente que para poder amar a los demás, primeramente hemos de amarnos a nosotros mismos. De la misma manera, para lograr la paz mental y emocional, debemos perdonar no sólo a los demás sino lograr el perdón más difícil: el perdón hacia nosotros mismos por todos los errores cometidos. Al amarnos y perdonarnos, nos sentimos merecedores de los dones que nos corresponden como hijos de Dios.

Analicemos, pues, la calidad positiva o negativa de nuestros pensamientos e identifiquemos que pensamientos nos hacen culpables de guerra. Este es el primer paso para empezar a aplicar en nuestra vida el símbolo de la Bandera de la Paz, equivalente a la primera esfera magenta. la esfera del Pensamiento.

2. la esfera de la Palabra. la segunda esfera del símbolo equivale a la palabra hablada. Procederemos pues a poner atención sobre nuestras palabras en un intento por lograr la Paz Profunda a través del Logo de la Bandera de la Paz. Observemos que al hablar estamos muy inclinados a la negatividad. Nos consideramos torpes, indignos de la prosperidad, de la iluminación. Malgastamos el tiempo de nuestras conversaciones en la crítica. El Maestro Jesús fue bien claro en el cuidado que debemos tener en lo que hablamos:”No le hace daño al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella”. Para vivir la segunda punta del triángulo en armonía, debemos retirar de nuestro léxico las frases, <no puedo, no lo merezco o soy incapaz>. Pensemos con humildad, contra quién nos ponen en guerra nuestras palabras.

3. la esfera de la Acción. Por último, meditemos en la tercera esfera que aparece en el vértice superior del Logos de la Bandera de la Paz. Es la tercera punta del triángulo para lograr la anhelada Paz Profunda. Está representada por nuestras acciones. ¿Son estas congruentes con nuestros pensamientos y nuestras palabras? ¿O pensamos una cosa, decimos otra muy diferente y actuamos en total desarmonía con nosotros mismos, convirtiéndonos en seres desintegrados?

En este momento crucial para el planeta, podemos tomar dos caminos, el de la regeneración para acércanos a nuestra fuente divina, o el de la incongruencia y la desintegración. Es nuestra propia responsabilidad decidir cual tomamos. Si decidimos dar un paso adelante para lograr nuestra paz interna, el símbolo arcano de la Bandera de la Paz abrirá una puerta hacia el logro de nuestra meta. Pero debemos dejarlo verlo como algo estático o externo.

Si comprendemos que nosotros somos la Bandera misma y aplicamos la Ley del triángulo en nuestras vidas, ordenando nuestros pensamientos desde nuestro Ser Superior, habremos contribuido de una manera positiva a la Paz Universal, y a las palabras recibidas por Nicholas Roerich, de la Gran Jerarquía: ”Pax Cultura”, cobrarán su verdadero significado gracias a cada uno de nosotros”.

La Paz en el Planeta debe comenzar en cada individuo,
en el corazón de cada hombre, y así
la Paz Cultura vibrará en su más alta frecuencia




La llamada de la Bandera de la Paz


Aquiétate, armonizate en el silencio de tu ser interno.
Escucha tu propia voz. En ella encontrarás
la clave para seguir por más tiempo a la deriva.
No puedes continuar ignorando para qué naciste:
¿Para qué estás en el plano?
¿Hacia donde vas?
Aprende a vivir aquí y ahora.
Vive en el equilibrio que trae la paz interna.
La paz es la actitud de la no fricción, del no conflicto.
Fluye en perfecta armonía con la corriente positiva
de la Mente Universal y acabaran las luchas.
Perdónate y perdona.
Entra en comunión con el Silencio.
Entra en contacto con el Uno-Todo.
Vive libre de obstáculos,
para dejar que Dios se manifieste en ti.
¡Levántate! Resurge de las cenizas
y conviértete en Paloma mensajera de la Paz.
Lleva el mensaje de la Paz a todo el que te escuche.
Ya llegó la hora...
Escucha la flauta del Maestro, llamando a su rebaño.
Llamándote a Ti.


Pacto Roerich y Bandera de la Paz


El Pacto Roerich y la Bandera de la Paz fueron creados y promovidos por Nicolas Roerich, con el fin de proteger los tesoros del genio humano, estableciendo que las instituciones educativas, artísticas, científicas y religiosas, así como los lugares de relevancia cultural, debían ser declarados inviolables, y respetados por todas las naciones, tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz.


El 15 de Abril de 1935, el Pacto Roerich fue firmado en la Casa Blanca, en presencia del entonces Presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, por representantes de 21 gobiernos de toda América.


Una nueva visión


La contribución más importante del Pacto Roerich fue la introducción de una nueva visión: que la conciencia de toda la humanidad se expande con cada acto creativo del genio humano; que hay períodos en la historia en que nuevas ideas se introducen para el beneficio de todos; y que mientras el ser humano se encuentra más a sí mismo y a trabajadores concientes en el campo de la cultura, las artes, la ciencia, las religiones y los muchos infinitos ámbitos constructivos del mundo, se vuelve imperativo que no sólo les prestemos atención, sino que apoyemos esos movimientos que mejoran la calidad de vida.

El Pacto Roerich y la Bandera de la Paz, significaron una contribución a la mejora de las condiciones mundiales, ya que representó un sendero y un llamado a la unidad internacional y a la paz mundial. El pacto fue firmado por todos los países de América, sin embargo, representó un tratado abierto a la adhesión de todos los países del mundo y generó un movimiento mundial en busca de la unidad global y rescató los valores y logros de la creatividad humana.


Un llamado a la Unidad Mundial




La historia reciente de la humanidad tiene un triste saldo de devastación por causa de la guerra y los conflictos. El daño causado no afecta sólo un país, sino a la humanidad toda. Hoy en día, por primera vez en la historia, el hombre común sabe que no puede haber Paz si no hay Paz Mundial.



¿Cómo puede lograrse la Paz Mundial? ¿Cuál es el fundamento de la Paz Mundial? La respuesta yace en la tan mentada y poco practicada frase ‘Conoce a tu vecino’. Esta antigua enseñanza debe ser practicada, ahora más que nunca, para lograr la paz en el mundo por la que tantos han dado su vida.



Aunque no es posible conocer a cada uno de nuestros vecinos del mundo, el necesario conocimiento para lograr el mutuo entendimiento puede asegurarse a través de la Cultura. Beneficiar el desarrollo con el genio constructivo de los pueblos, es la base de ‘Conoce a tu vecino’. La estima y el aprecio de la Cultura de los pueblos puede asegurar el mutuo entendimiento necesario para lograr la Unidad y la Paz en forma permanente.

La Cultura no pertenece a ningún individuo, grupo, nación o época. Su propiedad le pertenece a toda la humanidad y a las generaciones que la heredarán. Es la creación constructiva del empeño humano. La Cultura trasciende todos los obstáculos, prejuicios e intolerancias. Cultura es la más elevada percepción de la Belleza y el Conocimiento. Sin Cultura no hay Verdad, no hay Unidad, no hay Paz.

La mente creativa y quienes la apoyan, igualmente importantes, son concientes de la omnipresencia de la Cultura como el único instrumento para lograr paz mundial permanente. Del mismo modo, la Cultura debe ser aprovechada y apoyada por toda la humanidad y todas las generaciones. La Cultura debe ser considerada sagrada e inviolable para la mente y manos humanas. Es a la realización de esta benéfica meta que la humanidad debe abocarse. 

Nuestro pasado está repleto de destrucciones deplorables e irreparables. No sólo en tiempos de guerra sino también en tiempos de paz, las creaciones del genio humano han sido destruidas. Al mismo tiempo, algunos sectores de la humanidad comprendieron que la evolución de la humanidad no es posible sin el legado de la Cultura. Las diversas formas de la Cultura son indecibles y arduas. Por lo tanto, uno debe preservar los senderos que conducen a ella. Es el deber de esta generación crear la tradición de la Cultura para la generación más joven, porque ‘donde hay Cultura, hay Paz’.

La humanidad debe esforzarse para alcanzar el ‘Día de la Victoria de la Cultura’. Esto ocurrirá cuando, simultáneamente en todas las escuelas e instituciones educativas, el mundo sea recordado de los verdaderos tesoros de la humanidad, del entusiasmo creativo heroico, de una vida más rica y más plena. La conciencia ennoblecida, habiéndose contactado con el Reino de la Cultura, naturalmente ingresará en el sendero de la construcción pacífica, descartando como absurdo vergonzoso, todo menosprecio de la dignidad humana creada por la ignorancia.

Con esta finalidad, nuestra herencia cultural debe ser salvaguardada, por todos los medios posibles. Estos tesoros deben ser conscientemente valorados, recordando que cada contacto con ellos ennoblecerá el espíritu. Existe un deseo innato en todos los seres humanos, el cual es hacer inviolables los logros culturales de la humanidad y por consiguiente, asegurar Paz y Unidad permanentes en todo el mundo.

Profundo significado del Pacto Roerich


Esfuerzo material y empeño dedicados a esta realización no son nuevos. Esta causa tuvo su inicio en 1929 cuando el Pacto de Paz Roerich propuso una Bandera de Paz para la protección de todos los tesoros de la Cultura. Un Congreso Internacional para el Pacto y la Bandera de la Paz fue establecido entonces, con sede central en la ciudad de Brujas, Bélgica. Este organismo difundió los ideales de ‘Paz a través de la Cultura’ con resultados sumamente significativos, demostrando contundentemente cuan valorados eran estos ideales para los corazones de la gente positiva de todo el mundo.

La lista de adherentes a la Bandera de la Paz era larga y gloriosa. La Bandera había sido ya consagrada. Votos sagrados habían sido ofrecidos para introducir la bandera en todas partes, proceso que iba concretándose gradualmente. El entonces Presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, refiriéndose al Pacto Roerich dijo en 1935: ‘Este tratado posee un significado espiritual mucho más profundo que el texto del instrumento en sí mismo’. El Pacto Roerich para la protección de los tesoros culturales, se necesita no sólo como una regulación oficial, sino como una ley educativa, que desde los primeros días de escuela, inpregne en la joven generación la noble idea de salvaguardar los verdaderos valores de toda la humanidad. El tratado condena (desaprueba) no sólo la destrucción de la Cultura en tiempos de guerra sino también todos los actos de barbarie por los cuales los símbolos de la cultura son puestos en peligro en tiempos de paz, implantando sin cesar en la mente de nuestros hijos, nuestros nietos y de todos aquellos que nos rodean, el impulso de esforzarse en la creación constructiva. Por todo esto, el tratado inscribió una página esencial en la historia de los logros de la Cultura. 

Luego de la segunda guerra mundial, el Pacto de Paz Roerich fue conocido como la ‘Cruz Roja de la Cultura’. En verdad, tiene bastante similitud con la Cruz Roja, que en sus inicios fue recibida con cierto escepticismo y actualmente es reconocida indiscutiblemente como símbolo fundamental humanitario en defensa de la vida. Si la humanidad reconoció finalmente a la Cruz Roja para proteger a los heridos o enfermos en el aspecto físico, también reconocerá a la Bandera de la Paz como el símbolo de la prosperidad pacífica y la salud del espíritu.

Todos los centros culturales del mundo deberían proclamar incesantemente el llamado del Pacto Roerich y la Bandera de la Paz, eliminando por tanto la misma posibilidad de la guerra. Podrían ser creados por generaciones nuevas sublimes tradiciones de veneración hacia los verdaderos tesoros de la cultura. Incansablemente, allí donde la Bandera de la Paz se despliegue, el propio campo físico de acción de la guerra será destruido.

El tiempo es corto! Ni una hora ni un día debe ser perdido! La herencia cultural humana debe ser declarada inviolable. Los ideales del Pacto Roerich deben prevalecer para todos. Su texto es un convenio cultural que representa la fuerza unificante necesaria para un mundo unido y en paz. Bajo el símbolo de la Bandera de la Paz, la humanidad procederá hacia la unidad de la Suprema Cultura, en la poderosa y pacifica unión formando así la ‘Liga Mundial de la Cultura’.

Ideales del Pacto Roerich y la Bandera de la Paz



La Bandera de la Paz, llegó a ser bien conocida como el símbolo del Pacto Roerich. Ese gran ideal humanitario estableció en el campo de las realizaciones culturales de la humanidad, la misma salvaguarda que la cruz roja provee a la hora de aliviar los sufrimientos físicos del ser humano.
Tal como lo expresa el Pacto en sus artículos I y II:“Serán consideradas como neutrales, y como a tales respetados y protegidos por los beligerantes, los monumentos históricos, los museos y las instituciones dedicadas a la ciencia, al arte, a la educación y a la conservación de los elementos de cultura. Igual respeto y protección se acordará al personal de las instituciones arriba mencionadas. Se acordará el mismo respeto y protección a los monumentos históricos, museos e instituciones científicas, artísticas, educativas y culturales, tanto en tiempo de paz como de guerra. La neutralidad, protección y respeto a los monumentos e instituciones se acordará en todo el territorio de cada uno de los Estados signatarios y accedentes, sin hacer distinción en razón de la nacionalidad a que pertenezcan. Los Gobiernos respectivos se comprometen a dictar las medidas de legislación interna necesarias para asegurar dicha protección y respeto.Las instituciones y delegaciones que se registren serán diferenciadas a través de la Bandera distintiva de ese Pacto, lo que les otorgará especial protección y respeto por parte de los beligerantes, los gobiernos y los pueblos de todas naciones signatarias del tratado”.

6 comentarios:

  1. Gracias por tanta información tan bien explicada! Hace tiempo que vi pinturas d eRoerich y desde entonces he estado esperando la oportunidad de saber más. Considero este post como un primer paso para profundizar más en la figura del artista y en el famoso Pacto.

    De nuevo gracias, muy buen trabajo.

    J.

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  2. BELLÍSIMO !!!!! MUY BUEN INFORME, ESTOY PINTANDO LA BANDERA DE LA PAZ, POR QUE ME ENCANTÓ DESDE QUE LA VÍ, Y AHORA CON ESTE INFORME SE COMPLETÓ MIS CONOCIMIENTOS SOBRE ESTE SÍMBOLO TAN SENCILLO Y TAN LLENO DE MENSAJES !!! GRACIAS

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  3. gracias por su aporte del conocimiento divino hecho realidad.

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  4. Muy bueno tu artículo. Ah por cierto, ,me gustó mucho el enfoque. Saludos!

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  5. Está muy bien los tres puntos ( y me hubiera descargado tu montaje de las dos banderas) pero la bandera sobre la que está puestos tres puntos, es la bandera Inca que tiene mucho parecido a la del mundo gay, la de la Paz tiene el morado arriba del todo.
    Por lo demás un gran artículo

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